martes, 7 de julio de 2009

ZP: A mi gobierno lo hago siempre con los mejores,

más dóciles y evanescentes, como dice la Maritere con ocasión del ex-director del CNI. Son como globitos.

San Francesc Camps propuesto para sustituir a San

Pantaleón, muy a su pesar.

Manuel Zelaya: La única manera de permanecer en

el poder eternamente y enmascarar mi vocación totalitaria y tiránica es ir con el cuento de que soy salvador de los parias de la tierra. Veo que todavía hay mucha gente que traga embustes mientras los salvadores y sus rémoras devoran los esfuerzos de los ciudadanos. Cuento con patrones exitosos a quienes les he puesto unas velas.

lunes, 6 de julio de 2009

El empalado ministro Gabilondo se entrega, de

veleta, a la orientación antidemocrática de la sumisión a la Ley de Educación de Cataluña, en contra de los derechos de los ciudadanos. Quién te ha visto y escuchado y quién te ve y te escucha. ¡Vergüenza!

La Casas dice que el Tribunal Constitucional

intentará contentar a todos en sus resoluciones ante los recursos contra el Estatuto de Cataluña. Es el borde modelo antijurídico ZP, garante de la inseguridad jurídica y el capricho de los asalteadores del poder, gracias a la equivocidad de la palabra en sus términos más elementales y a su sentido discutido y discutible, donde se adoban los ladrones e incompetentes. Este desamparo de los ciudadanos no sólo desnaturaliza la ley sino la democracia y se convierte en un insulto a los constituyentes, echados a los pies de los desaprensivos y tiranos que encontraron en la legalidad una cómoda manera de beneficiarse de ella hasta ultimarla (¡Esto sí que son insultos y vejaciones! No las quejas y lamentos de los perplejos ciudadanos traicionados).

domingo, 5 de julio de 2009

Urkullu y los suyos deliran ante la bandera española

gritando,aterrorizados, "Euskadi no es Perejil" Cuando se han dado cuenta de que no son un islote africano han rendido sus corazones a la amorosa enseña de España. Como único problema, ser ciudadano español supone no vivir del cuento y acabar con el vicio de hacer del País vasco un Perejil exclusivo para nacionalistas y mamones.

ZP: Desde pequeñito, siempre tenía miedo de que

alguien me dijera Zapatero a tus zapatos, descubriendo mi condición de zascandil profesional y frivolón. Resulta que Enrique Ortez instó al presidente del Gobierno español a que se abstenga de opinar sobre la situación actual en el país centroamericano (Honduras). "Zapatero, a tus zapatos", dijo entrevistado en un popular programa de la televisión hondureña.

sábado, 4 de julio de 2009

ZP: Nadie me quiere. Se reúnen solos y no me

invitan. Se lo he dado todo y más. Me he hipotecado para dejarlos contentos. Tapo las vergüenzas de mi partido, su corrupciones y marrullerías, sigo el dictado de los progres visitantes de la Moncloa y amiguetes lameculos del poder (creía que me sobaban a mi), ignorando a las altas instituciones que el estado tiene para asesorarme y a los científicos en beneficio de activistas sin currículum, he hecho ministras y ministros a gente que nadie en su sano juicio hubiera contratado para conserjes de su empresa, he enseñado a los parias de la tierra el camino para llegar al poder sin preparación ni competencia alguna, sin oposiciones y por el morro o por la cola, y ahora nadie me hace caso. Son unos desagradecidos.

El legislativo está hipotecado por el nacionalismo,

atropellando los derechos humanos individuales que ZP y Montilla, con el resto de sus huestes, han rendido al totalitarismo humillante del nazionalsocialismo (¡el fascismo viene de rojo!) por obra y gracia de estos paracaidistas (pichapins) de la política y de la democracia. La delectación con la que sienten haber impuesto la paz de la sumisión y de los cementerios, por ejemplo con la reciente Ley de Educación de Cataluña, es la recreación de su autosuficiencia prepotente. ¿Alguna vez entenderán estos secuestradores de la dignidad de la gente que aunque defendieran la lengua de los ángeles si no respetan el derecho de cada uno a su lengua y a su manera de interpretar el mundo, se instalan en la tiranía?

viernes, 3 de julio de 2009

Sebastián es un ciego devoto del poder ZP (el único

que le podría ofrecer un trabajo de charlatán de bareto progre) capaz de defender la energía que le mande su jefe y su contraria con tal de no perder un ministerio.

Escandalosa impunidad exhibida por Garzón

amparado por el Poder Judicial.

Bengalas desde Roma II.

Hemos vuelto, por la tarde y con una lluvia discreta, hacia Statione Termini, corazón de las comunicaciones de Roma. Gozad de la caótica plaza della Essedra, siempre en reconstrucción, y con las ruinas emergiendo intempestivamente con sorpresa.
Vamos a pasear la Vía Nationale, dejando abajo San Vitale
hasta el Angelicum y los Foros Romanos con la columna de Trajano y el Coliseo al fondo. Nos acercamos más a aquellas majestuosas ruinas,
con la Cárcel Mamertina en su inicio, donde Pedro y Pablo estuvieron detenidos, y al fondo los Arcos de Tito y Constantino.
Subimos al Campidoglio,contemplamos el Ara Coeli y, sorteando los coches, nos adentramos por familiares, concurridas y antiquísimas callejas hasta Campo dei Fiori, lugar de la subversión, siempre cercana,
con el monumento a Giordano Bruno, atrevido monje quemado por la estupidez. Cruzamos la vía Vittorio Emmanuele II. Llueve algo más. Las trattorie, pizzerie, gelaterie sorprenden a los visitantes y nos entretienen con sabores únicos y compartida fruición. Cruzamos por el puente de Michelangelo con el Castello al fondo. Vamos por la Vía della Conciliazione a la plaza de San Pedro. Allí se arraciman las gentes más diversas con indudable fervor. El cardenal Amigo, arzobispo de Sevilla, pasa junto a nosotros, siempre majestuoso.

La columnata de San Pedro en abrazo acogedor, el obelisco, la basílica y la gran fábrica que esconde los Museos Vaticanos, la residencia del Papa, la capilla Sextina…, continúan siendo testigos de la necesidad y la ilusión de los peregrinos. Es hora de retirarnos. Roma continúa siendo una ciudad saludable, hemos acabado rendidos y con algún kilo menos. Los ejercicios cardiovasculares que exige recorrerla, han dejado una huella que agradecerá el descanso.

jueves, 2 de julio de 2009

BENGALAS desde Roma I

Veramente. Se necesita patear Roma. Más, dejarse llevar hasta que la ciudad te macere y te revele su nombre secreto, que es su auténtica muralla. Inaccesible a todo menos al amor que es cuando RomaamorR se entrega. Has decidido caminarla siguiendo unas huellas misteriosas que señalan su encanto. No hay calle o vía que no tenga su basílica, sus esquinas sagradas dedicadas a un misterio, el de la Virgen María, una cúpula por lo menos y un cardenal, o una fuente o, en su defecto, un obelisco, ese surtidor de agua petrificada al ser sorprendida voluptuosamente en su apasionada soberbia y en su complacida inmanencia. Desde la antigua Roma, la de Julio César y la de Augusto, Virgilio y Cicerón, la de los papas, la de los peregrinos, mártires, vírgenes y santos, fámulos y esclavos, la de Santa Agnese in agonia, la del Quatrocento, la del Cinquecento, la de Michelangelo y Bernini, la del Risorgimento, la de Don Bosco, la de Cavour y Garibaldi, la del movimento operaio, la de Mussolini, la de Berlinguer y Aldo Moro, la de Rosa y su Lotta Continua e Giovanna, la del EUR y la del “Sí, sí, Dolores a Madrid” (en 1975, yo estaba allí), la de María Zambrano y la de Juana y sus hermanos misioneros.
La de los gatos.
Cada paso es un recuerdo y una iluminación. Desde Rómulo y Remo hasta nuestros días la memoria evoca la excelencia y el martirio por la patria.
A Deo et patria noscimur, testifica, en latín, la eternidad de una convicción persistente, somos conocidos por Dios y por la patria, está escrito en el frontispicio de la Asociación Nacional de Mutilados e Inválidos de guerra (aquí todavía ZP y algunos de los suyos tirándonos los muertos de l guerra civil y las víctimas del terrorismo por la cabeza). Nunca el resentimiento y la división, estrategia estúpida y persistente con el delirante nietito ZP y los restos del naufragado marxismo-leninismo-estalinismo y la pretenciosa antigualla de la misión masónica. Seguid conmigo, tácitos amigos. Podemos cruzar Roma en dos líneas de metro, A y B por un euro entre secretas, interminables y nobilísimas ruinas. No es el metro que se merece el esplendor de Roma, oscuro, de apariencia sucia, tosca y desdeñada, con grafitis poco ingeniosos y abandonados y sin mármoles de Carrara. Pero, es eficaz.
¿Cuándo entenderán los políticos aquel principio de la civilización cristiana de que el único rostro de Dios es el hombre y se dedicarán más que a construir pirámides o mastabas, catedrales y templos, palacios y curias, delirantes maneras de someter a los dioses a nuestras imágenes y torpes designios, a crear edificios humanos y administraciones eficaces en permanente renovación al servicio del ciudadano?
La vulgaridad y el desastre, el imperio de la incompetencia y el chapuz, el arribismo que nos abruma, con ZP y su gobierno a la cabeza, se desenmascararía solo ante estas maravillas hechas en nombre de la excelencia. Incluso entre sus ruinas. Si el profesional desarrollara su obra como si fuera para Dios y al hombre, a todo hombre, lo tratara con la dedicación y la maravilla ofrecida a los dioses como si les fuera la vida en ello, nuestra convivencia sería el distintivo de nuestra cultura como lo son las ruinas, todavía exigentes, de nuestros antepasados. ZP y los suyos, acogidos a la arrogancia del ignorante y a su sedicente superioridad ética, no necesitan ya darnos más salvadores y humillantes sermoncitos para prometernos mágicos brotes verdes.
Basta con que contemplemos su cultura del “da lo mismo”, del “más o menos”, del inequívoco legal "discutido y discutible" o del “como sea”…para comprobar que no da más de si que la pastelina, el moco y la caca. He cogido desde la plaza del Risorgimento (esquina de la Ciudad del Vaticano), llegamos a la Vía di Ezio, luego a la plaza Cola di Rienzo, en un barrio tranquilo y acogedor, protegido y sombreado por plátanos y acacias.
La ciudad te atrapa y te lleva, rompiendo la "diritura" del itinerario por donde su magnificencia te exige, así que, estando aquí, observad la extraña iglesia Valdense toda de blanco;
Allí queda el majestuoso Castello di Sant´Angelo porque vamos a dejar pendientes los pormenores de la vía della Conciliacione y Piazza San Pietro porque, entonces, ya nos perderíamos de la ruta que he previsto. Lo dejaremos para otro momento.
Bordeemos el Tiber por el Lungotevere Vaticano, Castello, Prati hasta el de Michelangelo y, por el Ponte Nenni llegamos al Lungotevere di Brescia, plaza Flaminio, la entrada a Villa Borghese, tentación postpuesta,
espléndida Piazza del Popolo, la espina dorsal Vía del Corso, a la derecha el Mausoleo di Augusto y el Ara Pacis,
(¿Habéis reparado en la excelencia de conseguir la sensación de sublime espiritualidad en el mecerse de una falda en movimiento delicado sobre una piedra?),
a la izquierda por Vía Condotti, a Trinitá dei Monti,
la alongada Piazza de Spagna (¡qué harán tantos contenedores de basura a su entrada…chè schifo!);
retomemos la derecha de Vía del Corso para llegar a Piazza Colonna (sede de Il Tempo), al Palazzo Montecitorio
y dar con el Panteón (Mascagni, el de Caballería rusticana, ti ricordi?, vivió al lado), ahora Basílica de los Mártires donde se encuentra enterrado el rey de Italia Victor Manuel.
Cruzamos de nuevo el Corso para llegar a la Fontana di Trevi,
sigamos hasta la Piazza della Pilotta, sede de la universidad Gregoriana de los jesuitas, del Pontificio Instituto Bíblico, del Instituto de Espiritualidad, etc.
Salimos a la vía 4 de noviembre, bajamos por la del Plebiscito hasta Palazzo Venezia (desde donde arengaba el Duce con su teatralidad urulante e spaventosa)
y el fantasmagórico Monumento a Vittorio Emmanuele II en mármol blanco, junto al Foro romano.
La preciosa Basílica de San Marcos, la tenebrosa Vía Bottegue Oscure, il Gesù, factura jesuítica incomparable,
Largo di Torre Argentina y Area Sacra. Vamos a dejar, iremos luego, el Campo dei Fiori, aunque nos quede tan cerca. Tomamos un capuchino en mi recordado Cafè di Giussepe Antonio.
Cruzamos la vía del Corso (Vittorio Emmanuele) y llegamos a la espléndida Piazza Navona, antiguo Estadio de Diocleciano, con su gran Pirámide, la Chiesa di Santa Agnese in agonia (Quem vidi, Quem amavi, Quem credidi, Quem dilexi!, qué programa amoroso!),
la capilla con su cabeza, las fuentes, las estatuas descomunales y sus leyendas, los pintores de calle y sus cuadros, la librería española donde compro el perdido Metáfora Viva de Paul de Ricoeur. La Basílica de Nuestra Señora de la Paz. Ramoneamos los lugares secretos y las escurridizas callejuelas que nos llevan al Ponte Humberto. Comamos. Es hora. Siempre junto al Tíber. Una pizza y un gelato?