sábado, 19 de abril de 2008

Diálogo


1 comentario:

Taif dijo...

Los maestros ciruela del diálogo han conseguido imponer su monólogo en propio beneficio. Los que juegan al despiste se dejan manipular por los monologantes justificando su talante dialogante. Los que creen que no hay mejor manera de respetar a los demás que yendo a lo suyo, ponen los cuernos a todo el mundo amparados en la base de acuerdo de la constitución. Previamente, han advertido que tanto lo constitucional como lo inconstitucional dependen de su criterio. Así que venga aquel diálogo que es silencio y tragaderas para unos, autoerotización para otros y apropiación cautelar de lo de los demás para los de siempre.