lunes, 24 de marzo de 2008

¡Fuera el nacionalismo estafador y sus mafias!

Fuera esas mafias que han encontrado en el culto a la tierra, en el ternurismo y las falsas promesas la forma simoníaca de estafar a los desesperados o a su ilusión de tocomocho, atando a la gente a una lengua, pueblo, patria o nación, a costa de su dignidad y ciudadanía. ¡Yo soy de mis cojones! ¡Soy ciudadano! ¡Creo y hablo lo que quiero y en lo que quiero! Hemos hecho y mantenemos las instituciones para defender nuestra libertad, la de cada uno por igual, la de todos los ciudadanos, no como coartada de unos cuantos para esclavizar a los demás. ¡Por un Tribunal mundial por la ciudadanía y contra el nacionalismo! ¡Fuera simoníacos negreros y estafadores, rémoras y lapas miserables de nuestra convivencia!

2 comentarios:

P Vélez dijo...

Desde luego, por encima de todo yo tambien soy ciudadano.
Gracias por el interesante concepto
Pedro

Taif dijo...

¿Qué tal esas vacaciones? La defensa de nuestra dignidad nos exige un activismo renovado: la ciudadanía es la condición de quienes ejercen su señorío en la organización de la convivencia. ¿Cómo va UPyD de Sta. Cruz?