
Sala i Martín dice que, como ocurre en su caso, para dar clases de economía lo que se tiene que acreditar "es que el profesor sabe de economía y no la lengua en que se enseña la economía". Advierte, además, de que "autoimponer una barrera lingüística es de locos" y que la universidad catalana "nunca será líder mundial en nada si su profesorado se limita a personas que hablen catalán" y arremete contra el tripartito y sus "infinitas tonterías". "Ya basta de arruinar el país y todas sus instituciones". Dice además, que está dispuesto a abandonar sus clases en las universidades catalanas si así se hace.