Pedraz, entretenido en asuntos de la justicia universal, mira hacia otro lado y, en nombre de la libertad de expresión, decide que no sea punible la exaltación de terroristas y que, en última instancia, es un asunto que no le compete,



El infatuado ZP continúa el patinaje artístico sobre su disquito de mentiras y autoengaños: Los terroristas serán detenidos, serán condenados y pasarán su vida en la cárcel...
Ciudadano: ¿Como De Juana Chaos, los Terneras y los legítimos de ANV? ¿Qué pasa con los escarceos y los vínculos miserables con el nacionalismo antiespañol y los beneficiarios del terrorismo de alta, baja e hipócrita intensidad?
ZP: He dado instrucciones a las Fuerzas de Seguridad para que extremen al máximo la vigilancia, redoblen su entrega, incrementen aún más su esfuerzo y también para que se protejan de estos viles asesinos. Gracias a que La Guardia Civil no se queja (si lo hace la machacamos) dejamos a sus números a su suerte, sin protección ni recursos, sin balas ni gasolina, con unos sueldos de pena y mi amiguete Carod puede gastar en embajaditas y en nepotismo sus millones, yo tener asesores-turiferario que no dan clavo, fantoms, ministerios inútiles, viajes y criados, caprichos, protegidos, Cajas despilfarradoras y frivolonas para ladrones de guante blanco, rojillo o lila, agujeros negros, fondos de mierda, subsidiados, exhibicionismo hortera, agitación y propaganda bien huntada...
Ciudadanos: ¿De qué vas, desgraciado? ¡Vétete ya!
