domingo, 6 de agosto de 2017

Dumquerque y nuestro gobierno prosaico.


Hace unos días veía «Dunquerque», la película de Nolan, excelente pese a sus hipérboles nacionalistas. La última escena recoge cómo una alocución de Churchill rescató la moral de un país hundido. ¿Recuerda alguien un solo discurso memorable de Rajoy o de Santamaría? ¿Cómo puede ser que ante algo tan zafio y execrable como la insumisión xenófoba de la Generalitat no sean capaces de componer argumentarios de un mínimo vuelo, que reivindiquen España de un modo hermoso y convincente? Simplemente no creen en eso. Tenemos un Gobierno de opositores, brillantes lumbreras, números unos de su promoción, que estiman que su mérito para llegar ahí fue tal que desprecian el pensamiento ajeno y el mundo intelectual.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Rajoy y Santamaría han tenido miedo de aplicar el artículo 155 de La Constitucion porque son unos cobardes,pero los que han dicho que era una medida desproporcionada,de toda clase de rincones,violencias y gilipolleces,a mí me dan asco.Los mossos de escuadra al servicio de La Constitución sin miedo al derramamiento de sangre.¿O es que esto se va a arreglar sin derramiento de sangre? Los que quieren dar un golpe de Estado y romper España,necesitan castigo o es que a los cocomocho y a los de CUP hay que abrazarlos por querer desgajar España,sin olvidarnos de ERC y los tumultuosos.Nuestros hijos se avergonzarian de nosotros,si no sometemos a Cataluña,como las ocasiones anteriores.