jueves, 28 de agosto de 2014

Cercana la celebración del V Centenario del

nacimiento de Santa Teresa, voy a adelantar el reflejo de su espiritualidad. Hoy quiero recordar que Santa Teresa tuvo la experiencia radical de su conversión, después de pasar más de dieciocho años intentando aprender a orar, ante la imagen de un "Cristo muy dolorido" y de la propia conversión de San Agustín. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Anónimo:
ES UN ACICATE, SI UNA SANTA COMO ELLA LE COSTO...CUANTO NO , NOS VA A COSTAR A SIMPLES HUMANOS¡¡¡