jueves, 16 de marzo de 2017

¿En manos de quién estamos para tanta incompetencia,

traición y cobardía leguleya? "El señor Francisco Pérez de los Cobos se ha despedido del cargo de presidente del Tribunal Constitucional como acostumbran los frailes que dejan el convento. El primer recado fue para Rajoy, a quien le ha recordado que al TC no le corresponde aplicar la Constitución sino señalar su incumplimiento... Quien debe ordenar una hipotética aplicación del 155 es el presidente del Gobierno, no los togados, cosa que es de primero de Montesquieu. Hasta ahí estuvo sembrado el señor Pérez. Luego ya desbarró con la apelación al "diálogo" entre Gobiernos para resolver el "conflicto", porque, como es notorio, la Generalidad sólo quiere hablar de los términos de la rendición y retirada del Estado en la región... El plastón de don Francisco es una muestra más de las grandes facilidades judiciales y políticas a disposición de los separatistas para que consigan sus objetivos. Al proceso le falta en estos momentos masa crítica en la calle, porque cinco años de dar la brasa cansan hasta al más pertinaz voluntario de la Asamblea Catalana; pero hay corrientes de fondo muy poderosas para insuflar nuevos ánimos al proceso. El fallo de los dos años de inhabilitación para Mas por el 9-N es un ejemplo. Visto el precio de ganga de desobedecer al TC con la cómplice pasividad del Gobierno, los promotores de la independencia pueden seguir con el ñaca-ñaca, erosionando la convivencia, ninguneando a, riéndose de y acosando a esa parte de la sociedad que pretende seguir formando parte de España a pesar de los Puigdemones y Junqueros y hasta del propio Gobierno de la Nación..". (Pablo Planas en LIBERTAD DIGITAL)