jueves, 2 de marzo de 2017

Los libros que no deberían salir del colegio.


De El Quijote que hace unas décadas todos los alumnos españoles tenían que leer en la adolescencia se ha pasado a una situación muy distinta: los cambios en las leyes educativas, la mayor independencia de centros y profesores, la disminución de horas para Lengua y Literatura y la descentralización han llevado casi a la extinción a algunos clásicos antes imprescindibles en las aulas españolas.  La tónica ahora es perseguir que el adolescente se acerque por sí mismo a la lectura y eso pasa por identificar los libros con placer y no con obligación, lo que hace que, en muchos centros, hayan caído en el olvido los clásicos que forzaban al alumno a enfrentarse a un lenguaje y una época distintas, a una lectura exigente y a muchas páginas de extensión. Aunque la situación, hoy por hoy, depende de cada profesor y es distinta en cada centro -y en muchos todavía hay que leer a Cervantes- sí es un hecho que los grandes autores de la literatura española se leen menos que antes.  ¿Qué se leía hace unos años?  El extinto bachillerato implantado en los 70 y los sistemas anteriores establecían la obligatoriedad de leer una serie de clásicos españoles. Así lo recogía el decreto de 1975 que regulaba el currículo del extinto BUP.